Cómo Volverte la Presa en vez de ser el Cazador

Como un tímido e introvertido adulto joven en el inicio de mis 30 años, me encontré frente a un dilema significativo. No había nada que quisiera más en el mundo que ser dueño de mi propio negocio, y aun así no había nada que menos quisiera hacer que tener que vender un producto o servicio.

Desafortunadamente, el flujo del dinero es el alma y vida de cualquier negocio y dicho flujo proviene de vender. Yo tendría que encontrar una solución, o relegarme a una vida de mediocridad corporativa; ¡y no había manera de que yo dejaría que eso sucediera!

La necesidad es la madre de todas las invenciones, y a medida que pensaba acerca de mi predicamento, algo se me ocurrió. Los más exitosos emprendedores que yo conocía – los chicos y chicas que admiraba, estudiaba, y de quienes quería aprender – no tenían que perseguir una venta. Ellos no estaban levantando el teléfono para sentarse a hablar con prospectos; ellos no estaban recolectando tarjetas de negocios, o buscando cerrar un trato. Sus clientes los perseguían. Ellos eran quienes hablaban desde el escenario y se tomaban fotos con la audiencia después de sus presentaciones. Ellos eran quienes fueron entrevistados en programas de radio, o en la portada de revistas relacionadas con la industria. Si acaso, ellos tenían que rechazar a potenciales clientes y consumidores porque estaban muy ocupados.

Y eso me llevó a pensar una pregunta que me haría cambiar mi vida para siempre: “¿Cómo puedo volverme la presa, en lugar del cazador?” ¿Cómo puedo lograr que los consumidores me llamen, en lugar de ser al revés? Pronto encontraría mi respuesta, y de una fuente que menos me esperaría: el mundo de las citas amorosas.

Una de mis mentoras, Liza, había pasado los últimos 15 años estudiando la dinámica de las relaciones humanas y la raíz de las causas de “atracción” entre las personas. Y lo que ambos descubrimos es que las dinámicas sociales que crean una atracción romántica entre dos personas son las mismas que pueden crear una atracción social entre tú y tus potenciales prospectos de negocios.

¿Alguna vez te has preguntado qué es lo que hace que una persona resulte atractiva hacia otras? ¿Por qué los fanáticos buscan irracionalmente las celebridades y las estrellas de rock? ¿Por qué la gente se vuelve “famosa”? ¿Por qué algunas mujeres encuentran completamente irresistible a algunos hombres incluso siendo ellos pobres y, usualmente, cretinos? ¿Por qué no puedes tirar 10 extraños en un grupo juntos y, dentro de minutos, un líder emergerá a quien los demás seguirán? Y más que todo, ¿cómo entrar dentro de este fenómeno y también volverte el perseguido? Bueno, la respuesta está dentro del área de la psicología humana, así que ahí es donde debemos comenzar.

Lo que estoy a punto de compartir contigo es el núcleo de la atracción entre humanos. La primera cosa que necesitas entender es que la atracción no es una elección; es un gatillo biológico e instintivo que evolucionó millones de años atrás para ayudar a que permaneciéramos con vida, lo cual usualmente es la razón de por lo qué nunca ha sido investigado o percibido por las personas hasta hace no mucho tiempo.

Por naturaleza, las personas viven sus días en grupos sociales. No podemos sobrevivir por nuestra cuenta, así que formamos tribus y familias. Miembros de ese grupo siguen a un líder hasta que ganan suficiente experiencia y confianza para retar al líder por su título, o iniciar su propio grupo. Este es un instinto de supervivencia que ha sido implantado en nosotros. El líder (usualmente referido como el Alfa) es típicamente el individuo más fuerte y más dominante en el grupo o la familia, tanto física como mentalmente. Una de sus responsabilidades primarias es la de proteger a su grupo, y como pago por esa protección ellos lo siguen.

Ese instinto sigue presente el día de hoy, pero el valor inherente de un líder es ahora expresado a través de diferentes habilidades como la capacidad de manejar un negocio, sociabilidad, bienes monetarios, y educación. Esencialmente, estamos condicionados para encontrar a otras personas atractivas o no atractivas basados en el nivel de valor que ellos tienen para ofrecer, ya que ganamos una porción de su poder o valor a través de la asociación. Piensa en una celebridad y su círculo social o séquito. Las personas en su grupo ganan estatus social a través de su asociación con el Alfa, haciéndolos más atractivos hacia los demás. Ellos se vuelven “mejores” y más atractivos para otras personas afuera de ese grupo que quisieran entrar.

Hay dos lecciones importantes aquí:

  1. Las personas tienen una atracción inconsciente hacia aquellos que proyectan cualidades de liderazgo y tienen un alto nivel de valor personal, y
  2. Si quieres llegar a estar entre el tope de tu industria, debes volverte un líder con valor para ofrecer a los demás, y proactivamente convertir esas cualidades hacia esfuerzos con el mercadeo.

Así que, ¿dónde te encuentras TÚ? ¿Tienes verdadera confianza? ¿Eres un líder en tu industria? Aquí tienes una simple pero muy efectiva prueba que puedes tomar para averiguarlo inmediatamente. La próxima vez que estés en público y hagas contacto visual con una persona atractiva del sexo opuesto, nota cuando se rompa el contacto visual. ¿Miraste hacia abajo y hacia otro lado primero, o ellos lo hicieron? Si tú lo hiciste primero, probablemente tengas un estado mental de Beta o Pre-Alfa. Si tú mantuviste tu mirada hasta que miraron a otro lado, probablemente eres un Alfa.

Entonces, pregúntate si estás preocupado por lo que esa persona pensó de ti. ¿Te pusiste a pensar qué pensaron ellos? ¿Estabas preocupado acerca de ser juzgado? Si fue así, entonces estás en el estado mental de un Beta o Pre-Alfa.

Bueno, esta es la parte interesante: La categoría en la que estés no es determinada por dinero, experiencia, el trabajo que tienes, o algo relacionado. Está solamente determinado por tu mentalidad, la cual no es otorgada ni dada a ti por otros. En cambio, tu categoría actual refleja tus creencias personales acerca de ti mismo. Tú, y solo tú, decides cuáles de esas 3 categorías encajan contigo, y también puedes elegir cambiar de categoría en cualquier momento, solo si tienes el coraje para hacer eso.

La sociedad solo puede hacer dos cosas: Coincidir contigo y cooperar, o castigarte por ser un farsante, dependiendo si tus acciones fueron o no concordes a tus creencias. Esto se llama tu “marco” o estado mental. No puedes falsificar tus creencias. No puedes pretender o actuar. De verdad crees que tú eres, o que no eres.

Probablemente te sentirás como un “farsante” cuando empieces a adoptar y aceptar un nuevo sistema de creencias acerca de ti mismo. Es también probable que seas “atrapado” por un prospecto Alfa que pueda sentir que aún no eres del todo genuino. Pero esa es la palabra clave, “aún.” Eso es a lo que se refieren las personas cuando dicen “fíngelo hasta serlo,” que viene del inglés “fake it until you make it.” Fingirlo no significa que estás mintiendo; simplemente significa que vas a luchar un poco mientras pasas a través del proceso de ser un seguidor hacia un líder por ocasión, hasta un líder reconocido por todos.

Retar la imagen que hasta ahora tienes de ti mismo y actuar como una persona diferente es una actividad para temer, pero aun así bastante reconfortante y con buena paga. Así que, ¿cómo te vuelves el cazado en lugar del cazador?

Recapitulemos un poco.

Si tienes valor genuino que ofrecer a los demás, ellos te buscarán. Para volverte más valioso, debes adquirir conocimientos y habilidades útiles o que pocos otros tengan, y demostrar los resultados que puedes producir con estos. Los resultados crean confianza, y la confianza crea atracción. Y cuando las personas vienen hacia ti, cuando ellos te buscan, vender se vuelve una actividad de reducido esfuerzo e increíblemente disfrutable. La atracción es algo fascinante, ¡y un súper poder sorprendente una vez que la creas!